Page 937 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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Una lucecita empezó a encenderse y apagarse
rápidamente en la consola a medio metro de la cabeza
del Capitán—Subordinado Quayanorl Gidborux
Stoghrle III, que seguía meciéndose suavemente y
estaba cada vez más fría. El parpadeo de la lucecita
precedió en una fracción de segundo a una estridente
mezcla de zumbido y aullido que hizo vibrar la
atmósfera de la sala de control y creó ecos en todo el
vagón delantero. Varios centros de control esparcidos
por el tren lanzado a toda velocidad se encargaron de
transmitirlo al resto de los vagones. El cuerpo del
idirano se movió lentamente hacia un lado cuando el
tren
tomó una larga curva, pero siguió firmemente
encajado entre el asiento y la consola. Si hubiera estado
vivo Quayanorl apenas habría podido oír el ruido de
esa alarma. Muy pocos humanos podrían haberlo
captado.
Unaha—Closp había cambiado de parecer. Cortar
todas sus comunicaciones con el mundo exterior
parecía más bien imprudente, por lo que volvió a
activar los canales de su comunicador, pero nadie
quería hablar con él. Empezó a ocuparse de los cables
que se adentraban en el conducto seccionándolos uno a
uno mediante un campo de fuerza tan afilado como un
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