Page 933 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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Se metió por el conducto de cables, adentrándose en
las entrañas de metal y plástico del vagón sumido en el
silencio.
Puedo oír algo. Algo se me acerca por debajo...
Las luces eran una hilera ininterrumpida que
pasaba junto al tren tan deprisa que la mayoría de ojos
no habrían podido distinguir una de otra.
Las luces que había delante aparecían detrás de las
curvas o al final de los tramos rectos, aumentaban de
tamaño, se unían a la hilera y dejaban atrás las
ventanillas como estrellas fugaces moviéndose en la
oscuridad.
El tren había necesitado bastante tiempo para
alcanzar su velocidad máxima. Durante minutos
interminables tuvo que luchar contra la inercia de los
miles de toneladas de su masa. La inercia ya había sido
vencida, y ahora el tren se impulsaba a sí mismo y a la
columna de aire que llevaba delante tan deprisa como
le era posible, precipitándose por el túnel con un rugido
muy superior al que ningún tren había creado jamás en
aquellos conductos. Sus vagones deformados ofrecían
una resistencia al aire no prevista por sus diseñadores o
arañaban los bordes de las puertas de seguridad, lo que
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