Page 192 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            izquierdo  siguió  al  derecho,  y  la  punta  de  su  estaca

            paró limpiamente el golpe. Hubo un grito general de

            sorpresa.



               El Saurio retrocedió, resoplando, y sin tomar aliento

            volvió al ataque; hizo una finta, fingiendo que iba a

            golpear  por  la  izquierda,  y  después  lanzó  la  estaca


            hacia  la  derecha.  Era  lastimosamente  lento,  pensó

            Sergio, un kyo. Tenía que ser mucho más rápido, ya

            que sino el adversario se daba cuenta del cambio de


            movimiento, y esquivaba, como hizo él mediante un

            sencillo y resbalante paso atrás.


               —¡Men!  —aulló  Sergio,  poniendo  en  ello  todo  su

            abdomen.



               El  shinai  se  alzó  rápidamente  por  encima  de  su

            cabeza,  las  manos  se  aflojaron  en  el  momento  justo,

            volvieron a tensarse al bajar la izquierda forzando el


            arma hacia abajo y la derecha dándole dirección, en un

            suburi fulminante... Se limitó a asestar un golpe ligero


            en  la  frente  del  Saurio;  si  hubiera  puesto  todos  sus

            músculos en ello, le habría matado instantáneamente.


               El  Hombretón  se  retiró  torpemente,  jurando  y

            tambaleándose, echando espuma por la boca. En este


            momento no había ya ninguna risa; todos seguían la

            pelea  con  desmesurada  atención,  dándose  perfecta

            cuenta de que, por alguna razón, aquel joven delgado




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