Page 193 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
y aparentemente inofensivo podía haber matado al
Saurio. Sergio estuvo a punto de relajar su zanshi;
estaba seguro de que los ojos del Vikingo le taladraban
desde su espalda; pero la disciplina mantenida durante
largas sesiones de aprendizaje hizo que volviese
inmediatamente al estado de concentración y de
vigilancia prescrito: el zanshi.
El hombretón respiraba apresuradamente, y, por
primera vez, Sergio notó en sus ojos, inyectados en
sangre, un ligero soplo de miedo. El Saurio oscilaba
adelante y atrás, manteniendo la estaca ante sí de
cualquier manera, evidentemente pensándoselo
mucho antes de atreverse a atacar otra vez. En su frente
había aparecido una ligera mancha roja...
—¡Kote! —aulló Sergio, y pareció que la gente
retrocedía ante la violencia inhumana del grito.
Un doble paso resbalante hacia el frente; el shinai
ascendió sobre el hombro derecho, tan rápido que la
vista no podía seguirlo, descendió de nuevo, con la
mano derecha encaminándolo hacia su fatal destino, y
mientras el pie derecho quedaba en posición, golpeó
limpiamente y con fuerza aterradora la muñeca del
Saurio...
La estaca del hombretón rodó por el suelo, mientras
éste se cogía con la otra mano la muñeca golpeada,
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