Page 243 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 243

Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            quisiera obedecer...  La mano abandonó su  torturado

            miembro, y la fetidez espantosa disminuyó... Pero los

            ojos candentes de la lamia seguían fijos en él, con una


            voracidad absolutamente bestial e incontrolable...


               Herder estaba de pie a su lado, llevando en la mano

            una de las espadas que anteriormente viera sobre el


            tablero. La tendió hacia adelante, rozando con ella uno

            de los pechos de Airunesia, y hubo como un chispazo

            cegador...  La  lamia  se  incorporó  mientras  el  rugido


            disminuía,  y  se  retiró  hacia  las  oscuridades,

            volviéndose de vez en cuando para dirigir a Sergio una

            mirada lancinante... y moviendo los gruesos labios...


            como si amenazase...


               —He tenido yo la culpa —dijo Herder, con su voz

            fatigada—.  He  protegido  tu  entrada;  pero  no  te  he


            protegido a ti, y Airunesia ha pedido ayuda a alguno

            de sus parientes...


                Te han atraído fuera. Era tal mi deseo de preparar los


            instrumentos  para  convocar  a  la  Potencia,  que  he

            cometido ese error... Y ahora acompáñame. La noche

            aún  durará  lo  bastante  para  saber  lo  que  hemos  de


            saber... Pero ten en cuenta que, a partir de ahora, todo

            lo  que  hagas  lo  harás  voluntariamente;  ni  yo,  ni  la

            Potencia podemos obligarte a nada si no es tu deseo


            aceptar...




                                                           243
   238   239   240   241   242   243   244   245   246   247   248