Page 333 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
otra habitación, al fondo del corredor. Por la ventana
entraba un ligero frescor; en el exterior, los hombres,
las mujeres y los caballos habían callado.
—Bueno; se lo debemos a ella...
—Es una extraña mujer —dijo Edy—. Me gustaría
conocer su historia.
Sergio se sintió alcanzado por un pensamiento
repentino. —Oye... ¿qué pasará con el niño? ¿Tú crees
que...?
—A mí me parece que nada... Lo mejor es decírselo
claro, ¿no te parece? De todas formas, creo que no
pasará nada. No sabes cuantas veces me ha
preguntado si podía llamarte papá... A esa edad los
niños olvidan... No se acuerda del pobre Hermán.
—Y tú, ¿te acuerdas de él?
—No podré olvidarle... pero no tiene que ver. Lo
nuestro es distinto... es otra cosa... ¡0h, estáte quieto,
fresco! —Bueno, antes te gustó... ¿no?
Sergio se despertó para ver que aún era de noche y
que la vela, casi agotada, crepitaba, lanzando una
azulada columna de humo. Iba a apagarla, cuando vio
que Edy estaba despierta, con los ojos llenos de
felicidad. Fijos en él...
—¿Sabes? —dijo Sergio—. No hemos comido eso...
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