Page 441 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


               —...si pudiera matarlos a todos, si pudiera matarlos

            a todos...


               De  nuevo  el  Capitán  Grotton  hacía  gala  de  una


            energía que parecía inextinguible. Tan pronto estaba al

            principio,  como  al  final  de  la  famélica  columna;

            ayudaba  a  Marta  para  que  el  enfebrecido  y  agotado


            Sergio  pudiera  trasponer  un  paso  difícil,  cargaba  en

            vilo  con  la  enloquecida  María  Viborg,  se  detenía,

            quedándose  varios  cientos  de  metros  atrás,  para


            comprobar  si  alguien  o  algo  les  seguía;  o  bien  se

            adelantaba para explorar un sector de terreno. El sol se

            filtraba a través de las anchas hojas, manchando con


            vividos círculos amarillos el suelo esponjoso cubierto

            de  una  espesa  capa  de  humus  que  seguramente  no

            había pisado jamás ningún pie humano... y caminaban,


            caminaban, caminaban... Un pie delante de otro, otro

            paso, otro más...


               Entre nubes, Sergio se dio cuenta de que era Marta


            quien cargaba con el rifle magnético, y con su mochila.

            Quiso decir algo, protestar; pero de su lengua hinchada


            sólo  salió  un  espeso  sonido  lingual,  sin  significado

            alguno... Le parecía que la cabeza le iba a estallar, y

            notaba como el corazón latía apresuradamente, ¿ciento


            veinte, ciento cuarenta pulsaciones?


               —Adelante, adelante...




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