Page 592 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 592

Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


               Otra  gran  nave  oscura  pasó  zumbando  junto  a  los

            primeros  árboles,  y  pudieron  ver  claramente  los

            pesados  cañones  girando  lentamente  en  sus  tórrelas


            bajo el panzudo casco del artefacto. A lo lejos, varias

            vedettes  exploraban  las  márgenes  del  río;  otras


            remontaban la corriente, deteniéndose de cuando en

            cuando en los grupos de peñas o en los matorrales...

            Las  columnas  a  pie  seguían  atravesando  el  valle,


            hundiendo las culatas de los fusiles en los agujeros y

            en  las  matas...  Una  de  ellas,  compuesta  de  seis

            hombres,  al  mando  de  un  sargento,  se  dirigía


            rectamente hacia ellos, como si hubiera podido verles

            a  través  de  la  espesura...  En  ese  momento,  un  gran

            aparato pardo se levantó desde la cima de la pirámide,


            descendió a unos kilómetros a la derecha y abrió su

            compuerta  delantera,  volcando  camiones  y  hombres

            sobre la tierra... El rugir de las orugas, el zumbido de


            los  motores,  y  las  secas  órdenes  de  los  oficiales

            llenaban el aire...


               —Es mejor que salgamos y nos vean —dijo Sergio—.


            Si  nos  escondemos  será  peor...  No  son  buena  gente,

            pero  no  creo  que  tiren  sobre  personas  que  no  estén


            huyendo...


               —El «creo» —susurró el Manchurri, concluyendo las

            últimas  gotas  de  la  botella,  y  lanzando  el  casco  al

            interior del bosque— me da una tranquilidad tal, que


                                                           592
   587   588   589   590   591   592   593   594   595   596   597