Page 593 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 593

Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            si no me agarro a algo, caeré redondo al suelo... Señor,

            Sergio, no sé qué eres... una vez te lo pregunté, pero tú

            nos has metido en este fregado y nos tienes que sacar...



               —Se intentará‐ Vamos fuera, como si no supiéramos

            nada. Y dejadme hablar a mí...


               Salieron al exterior del bosque, mostrándose ante los

            ojos  de  la  patrulla  próxima.  El  sargento  lanzó  un


            alarido,  y  durante  un  segundo  Sergio  creyó  que  los

            hombres iban a disparar. El rastrillar de los cerrojos en

            los  fusiles  se  percibió  claramente,  en  medio  del  aire


            espeso...


               —¡No  disparéis!  —aulló  el  sargento—.  ¡Son

            salvajes...!  ¡Eh,  vosotros,  quietos  ahí,  u  os


            achicharramos...!


               La  patrulla  corría  rápidamente  hacia  ellos,

            levantando nubes de polvo, con los fusiles cruzados


            ante el pecho. Había una expresión salvaje en todos los

            rostros...


               —No  nos  haga  daño,  señor  —dijo  Sergio,

            inclinándose—. El otro hombre no nos hizo nada... —


            ¿Qué otro hombre?


               El sargento enseñaba los dientes al hablar, como si

            quisiera  morder  a  Sergio.  Estaba  gordo  y  la


            desacostumbrada carrera le había fatigado. Tras él, los

            seis soldados, con el fusil prevenido, les miraban con


                                                           593
   588   589   590   591   592   593   594   595   596   597   598