Page 594 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 594

Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            ira, como si supieran que habían sido ellos los autores

            del magnicidio.


               —El hombre que... como... —dijo Sergio, titubeando,


            con voz temblorosa—. No nos haga daño, señor... sólo

            somos  salvajes  de  la  tierra...  el  hombre  con  el  palo

            largo, el que nos dio el papel...


               —¿Qué  papel?  ¡Dámelo  inmediatamente!  —No


            puedo, señor... no puedo dárselo. El otro hombre dijo

            que  volvería  y  me  mataría  si  no  se  lo  daba  a  una

            persona...


               —¿Por dónde se fue ese hombre? —Hacia dentro del


            bosque, señor...


               —Están  mintiendo,  mi  sargento  —dijo  un  soldado

            pequeño,              mirándoles                venenosamente—.                        Están


            mintiendo... se les nota a la legua...


               —Cállate, Petacci. Coge  dos hombres y métete por

            ahí  dentro  a  ver  qué  ves...  Tú,  Keitel,  comunícalo  al


            Capitán... Y tú, que tanto hablas...


               Uno  de  los  hombres  comenzó  a  hablar  en  un

            radioteléfono, mientras Petacci, después de dirigir una

            mirada  de  profunda  desconfianza  a  Sergio  y  sus


            compañeros, se internaba en el bosque, acompañado

            de tres más...


               —Tú,  que  tanto  hablas...  a  ver  qué  armas  lleváis...


            ¿Solo cuchillos...? Echadlos ahí, al suelo... Y dame ese

                                                           594
   589   590   591   592   593   594   595   596   597   598   599