Page 587 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            vehículo  presidencial...  Con  un  gesto,  cerró  el

            interruptor,  se  sentó  en  el  suelo,  y  procedió  a

            desmontar el rifle...



               —¿Le diste?


               El Vikingo tenía los ojos fijos en él, y su cara no tenía

            expresión alguna, como la del hombre del trono.


               —Sí. Está muerto.


               —¿Y ahora qué?


               Sergio no contestó. Las diversas piezas del rifle iban


            cayendo una a una al fondo del hoyo que excavara la

            noche anterior. Cuando el arma hubo sido desmontada

            completamente,  Sergio  arrojó  el  reloj  con  ella  y


            comenzó a tirar la tierra dentro. La aplanó bien, con los

            pies, a medida que lo iba llenando, para colocar al final


            encima el trozo de césped que recortase en previsión.


               —No se nota nada —dijo el Vikingo—. ¿Crees que lo

            encontrarán?


               —No lo creo... Son gente de ciudad; en su vida han

            visto  un  bosque  de  verdad...  Además,  yo  me  dejaré


            encontrar por ellos antes. Si escondo el rifle es porque

            si me ven con él, es posible que disparen, y eso he de


            evitarlo.


               —Bueno,  señor  —dijo  el  Manchurri—  con  voz

            temblorosa—. Yo no sé qué ha pasado, porque a esa




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