Page 589 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


               —¡Verán el humo de la caldera!


               —Aún  no...  todavía  no  han  reaccionado...  pero  lo

            harán en seguida. ¡Vamos!


               Unos minutos más tarde, el autociclo, lanzando un


            torrente de humo que se enredaba en las horizontales

            ramas  de  los  árboles,  comenzó  a  caminar

            paralelamente a la pirámide, sin profundizar más en el


            bosque.  Evitaron  los  claros  y  los  lugares  en  que  el

            vehículo  hubiera  sido  visible  desde  el  valle,  y  se

            detuvieron una hora más tarde, a unos doce kilómetros


            del lugar de partida.


               —¿Qué hacemos? —dijo el Manchurri, nervioso.


               —Dejad las armas en el autociclo... no, los cuchillos

            no; no es preciso... y venid conmigo.



               —Supongo, señor, que sabes lo que estás haciendo,

            porque a mí me sube algo por aquí dentro que no sé lo

            que es... ¿Puedo beber un buen trago?


               —Y  dos,  y  tres,  si  quieres...  y  dame  uno  a  mí.


            Tampoco  me  vendrá  mal.  ¿No  vas  a  hacer  una

            excepción, Vikingo...?


               El Vikingo negó con la cabeza. Tenía una expresión


            seria y parecía confuso.


               —Sigo  estando  seguro  de  que  esto  es  bueno  —

            repitió—. Y de que tú eres una persona honesta... pero




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