Page 591 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
ahora no se diferenciaba casi en nada del que habían
abandonado una hora antes. Sergio comenzó a caminar
hacia la linde, y como quiera que, a pesar de sus
advertencias, el autociclo había penetrado más en las
profundidades del bosque, tuvieron que andar un rato
hasta que las grandes estructuras aparecieron entre el
arbolado.
Rápidos silbidos, y órdenes retransmitidas por
altavoces surcaban el aire... Una gran masa circular,
con protuberancias metálicas de feo aspecto, pasó
rozando los troncos... A unos cientos de metros a su
derecha, una de las pequeñas vedettes mineras,
suicidamente, se había introducido entre los grandes
troncos, con evidente peligro de estrellarse, y zumbaba
como un insecto de cobre, remolineando lentamente...
Columnas de hombres, con el uniforme amarillo y
negro de la Policía presidencial, cruzaban el Valle en
todas direcciones. La plaza estaba ahora desierta,
mostrando las ajadas banderolas, que pendían
tristemente de sus mástiles, así como también la
cuadrada oquedad en la pared de la pirámide, y el
vehículo presidencial, tristemente abandonado en
medio de la soledad del palacio. Un diminuto grupo
de hombres estaba reunido en el borde de la meseta
anaranjada, escrutando en todas direcciones con
complejos aparatos de observación...
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