Page 607 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            enzarzada en pelea; los últimos eran similares a densa

            grasa  al  derramarse  de  un  cubo,  desde  gran  altura,

            sobre una plancha de bronce...



               Un edificio más grande que los otros, construido de

            un  enrejado  de  hilos  de  plata  entre  los  que  surgían

            gruesas piezas de cristal azul oscuro, cortado como si


            lo hubieran roto a martillazos, se alzó en el centro de

            un rotonda... Los prisioneros pudieron ver el cielo (o lo

            que aquello fuera) oculto hasta ahora por las copas de


            los  árboles...  Era  de  un  verde  frutal  y  tres  soles

            anaranjados giraban velozmente siguiendo misteriosas

            órbitas...  Los  soldados  parecían  contentos  y  muy


            felices de visitar aquel, al parecer, lugar de delicias...

            No  así  Sergio,  al  que  un  océano  de  recuerdos  y  de

            temor sumergía por completo, haciéndole sentir como


            si estuviera hundido hasta el cuello en algún líquido

            dañino y consistente...


               Una ancha banda de licor topacio descendía a saltos


            sobre la fachada del edificio, rugiendo al encontrarse

            con  los  trozos  de  cristal  azul  y  lanzando  una  risa


            sardónica  al sobrepasarlos  y  vencerlos...  Esta  faja de

            líquido  se  abrió  en  la  base  en  una  amplia  abertura

            triangular,  revelando  un  profundo  salón,  en  cuyo


            fondo  había  tres  figuras  confusas  junto  a  unas

            estructuras rojas que no se distinguían bien...


               —¿Los prisioneros? —dijo una voz fría.

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