Page 610 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            como una corona de oro bordada al lado izquierdo del

            pecho,  estaba  sentado  en  el  centro  de  esta  mesa

            elefantina.  Las  otras  dos  figuras  eran  dos  hombres


            pálidos,  serios,  vestidos  severamente  de  oscuro,  y

            solamente  con  las  escasas  notas  de  color  de  unos


            adornos alrededor del cuello...


               No parecía haber paredes, sino que una cosa similar

            a un conjunto de hojas muertas, de un yerde mineral,

            veteadas de amarillo, temblorosas bajo una escondida


            brisa, les cercaba a todos a unos metros de distancia...


               —El  mensaje  —dijo  el  hombre  sentado,  con  voz

            helada,  fijando  en  ellos  sus  ojos  castaños—.  Yo  soy

            Alberto  de  Belloc...  Véamoslo  primero,  y  después


            hablaremos de otras cosas...


               Sin una palabra, Sergio, inclinando mucho su rostro,

            como  si  se  sintiera  abrumado  por  la  presencia  del


            noble,  se  adelantó  unos  pasos,  apartándose  del

            desvalido grupo formado por sus amigos, y extrajo de


            su bolsillo el papel que él mismo escribiera unas horas

            antes.  Uno  de  los  hombres  vestidos  de  oscuro,  con

            gesto  taciturno,  se  deslizó  suavemente  a  su  lado,


            interponiéndose  en  su  camino,  y  tendió  la  mano.

            Sergio levantó la vista, y la bajó después, al tropezar

            con los ojos amarillos y casi sin expresión del silencioso


            ser. Entregó el papel y retrocedió. El hombre taciturno,

            como ensimismado, sin una palabra, lo entregó al que

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