Page 609 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            recto, y follaje verde botella. Con un sonido seco, las

            ramas  se  quebraron,  mostrando  un  haz  de  tubos  de

            metal, chorreantes de líquido negro, y algo como una


            red  de  plástico  envolviéndolos;  el  arbusto  gimió,  se

            arrugó sobre sí mismo, y desapareció.


                —PASAD,  PASAD,  PASAD...  —cantó  el  licor  de


            color topacio.


               Y lo hicieron. Tras ellos se cerró la cortina de líquido,

            dejándoles  a  solas  en  el  gran  salón,  ante  las  figuras

            indistintas del fondo.


               —Acercaos, salvajes... No intentéis nada malo. Esta


            habitación  es  una  trampa  mortal  para  cualquiera...

            Acercaos a mí... os escucho.


               No  era  cierto;  las  figuras  confusas  no  estaban  tan


            lejanas como pareciera, ni sus formas eran confusas, ni

            la estructura roja era indistinguible... Todo eso estaba


            casi a su lado, y era perfectamente claro.


               Las estructuras rojas constituían una gran mesa, de

            extensión  desmesurada,  con  tableros  a  distintos

            niveles, pero sin hueco alguno, como hecha de varias


            piezas gigantes y macizas de madera o plástico rojo.

            Una de las figuras, la de un hombre joven, con débil

            cabello castaño, los ojos de igual color, y la tez pálida,


            que vestía el uniforme verde oscuro de coronel de la

            guardia,  con  los  cordones  y  la  placa  esmaltada,  así



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