Page 630 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 630
Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
cuidadosamente tamizado por ambos, y continué
siendo un prisionero, gracias a haber perdido el
dominio de mi doble.
—Teníais todo lo que queríais. Alteza —dijo
Ratkoff—. Y ahora me doy cuenta para qué... Los
satélites a Marte, vuestras aficiones astronómicas...
—No eran más que cajones de armas y provisiones a
la tierra; trescientos doce para ser exactos,
cuidadosamente repartidos por Europa. —Nos
engañasteis.
—Es maravilloso tu nuevo sentido de la moral,
Ratkoff. Fue mi único acierto; el sentir miedo ante
vosotros, demostrarlo así, y seguir mostrándolo más
tarde, incluso cuando ya no lo sentía; y quizá hubiera
aguantado mi Esclavitud de no ser por un pequeño
detalle, que os contaré... Bueno; lo cierto es que ya
comprendéis mi plan; si yo forzaba al Conde a sacar mi
doble genético, podría deshacerme de él... Pero no me
atrevía, no me atrevía a dar el último y definitivo
paso... Ese tiempo de duda, indecisión y espera fue
bueno, porque me permitió ir afinando mis planes.
Seleccioné a Sergio Armstrong, al auténtico, lo
acondicioné y esperé... porque sentía un profundo
terror ante la idea de permanecer unos meses solo en
la tierra, entre espantosos salvajes... Y era preciso
decidirse... El jubileo se acercaba cada vez más...
630

