Page 384 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
P. 384

pormenores de los tormentos que inventaba Ego; mas

            el  propio  Neo,  que  experimentaba  una  ambigua  y


            morbosa  atracción  por  todo  lo  relacionado  con  la

            muerte, le escuchaba hipnotizado.


                  Se  suponía  que  el  propio  Neo  también  sería  rey


            cuando alcanzara la mayoría de edad, pero tan sólo del

            Epiro, el agreste y pobre país en el que había nacido y

            al que estaba deseando volver. Las ambiciones de Ego


            iban  mucho  más  lejos:  como  hijo  de  Alejandro  y

            Roxana, estaba convencido de que iba a convertirse en

            rey  de  reyes  o,  como  decía  él,  xshayathiya


            xshayathiyanam,                      que           sonaba             mucho              más

            impresionante.


                  Neo  no  estaba  tan  seguro.  Que  Ego  fuese  el


            primogénito de Alejandro no le garantizaba nada. Era

            la  asamblea  macedonia,  el  pueblo  en  armas,  quien

            escogía a su rey.



                  —Tienen que elegirme a mí —respondía Ego—. Los

            súbditos del imperio de Asia sólo aceptarán a alguien

            que tenga sangre real persa como yo.


                  Al argumento se le podía dar la vuelta. Los súbditos


            europeos de Alejandro no aceptarían nunca a alguien

            por cuyas venas corría sangre asiática. Porque Ego no

            era griego, de eso Neo estaba seguro. Todo el mundo


            afirmaba que se parecía mucho a Alejandro, pero para

            cualquiera  que  tuviese  ojos  en  la  cara  resultaba


                                                              384
   379   380   381   382   383   384   385   386   387   388   389