Page 174 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
destreza del Gigante. El Sabueso se desprendió de la
Heródoto, y avanzó. No hubo brincos ni cambios súbitos
de dirección. Una parábola elegante, una maravilla de
eficiencia, y de pronto se encontraron encima de la
esclusa del arca, todavía abierta.
Desde el vientre del Sabueso, un tubo retráctil se
extendió y creó un sello hermético contra la superficie del
arca, rodeando la puerta de la esclusa. Los niños
observaban en una holopantalla del frente de la cabina.
Sintieron la correntada de aire del Sabueso entrando en el
tubo y en la esclusa abierta.
—La FI usaba estos tubos de abordaje, que se
extendían desde el flanco de la nave, para que los equipos
de asalto pudieran entrar erguidos en la nave enemiga —
dijo el Gigante por el interfono—. Pero una vez que Ender
Wiggin nos enseñó que la puerta del enemigo está hacia
abajo, los nuevos modelos tenían el tubo debajo para que
pudiéramos caer sobre la nave enemiga.
—¿De qué sirve? —preguntó Cincinnatus—. En
gravedad cero, podemos orientarnos como queramos.
—Los humanos suelen conservar una orientación
residual, refleja. Uno se orienta deliberadamente del
modo más útil. ¿Por qué no contar con un equipo que te
ayude?
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