Page 276 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
Así que demoraron más de lo que pensaba Bean,
quien se sintió inquieto mientras el ansible estaba en
tránsito, más preocupado por esa máquina que por sí
mismo. El ansible era su contacto con la raza humana. Era
el contacto de Bean con su último amigo vivo, Ender
Wiggin, aunque nunca se hablaban ni se enviaban
mensajes. Quizás Ender Wiggin nunca pensara en Bean,
o quizá creyera que había muerto diez años atrás. Wiggin
se ocultaba de todo el mundo, de «Ender el Xenocida».
Ahora era un portavoz de los muertos. Nadie sabía que él
era el Portavoz de los Muertos. Lo consideraban uno más
entre los numerosos portavoces itinerantes. Era una
misión apropiada para él. Pero Ender Wiggin se
concentraba en las personas vivientes y los muertos
recientes a los que debía dar voz. No tenía tiempo para su
pasado. Más aún, era probable que estuviera huyendo de
ese pasado. Bean sospechaba que no sería un acto
amistoso darse a conocer a Ender Wiggin. Ender se
preguntaría qué quería. Ender lamentaría que se hubiera
comunicado con él.
Pero si la Reina Colmena le había mentido, si La
Reina Colmena se basaba en mentiras, Ender dedicaba su
vida a proteger un fraude, buscando un hogar para una
reina que tenía sus propios planes y no se los revelaba.
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