Page 287 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
—Buen pulso —afirmó ella—. Los otros signos vitales
están bien, para un hombre de tu tamaño.
—Creo que no he comido —dijo Bean—. Pero el resto
del equipo está en su lugar. ¿He procesado los desechos
corporales con eficiencia?
—El popó y el pipí están en orden. Los gusanos
locales fruncieron la nariz con desprecio, pero las plantas
están felices, o al menos ninguna de ellas ha muerto aún.
—Entonces mi vida tiene sentido.
Volvió a dormirse. Cuando se despertó, atardecía, y
los tres niños estaban reunidos alrededor de él.
—Padre —dijo Ender—, debo contarte algo. Bueno y
malo. En general bueno.
—Cuéntame —pidió Bean—. No quiero morir
durante un preámbulo. Ve al grano.
—Pues aquí va —respondió Ender—. Sin darse
cuenta, los fórmicos me han enseñado a curar tu
enfermedad. Podemos activar los patrones humanos
normales de crecimiento y por lo tanto el final del
crecimiento, sin desconectar la Clave de Anton.
—¿Cómo? —preguntó Bean.
—Cuando vimos que las obreras fórmicas morían al
perder su enlace con la reina, pensé que no la amaban,
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