Page 780 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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Llevando entre los dos un saco manchado lleno de
tecnología abandonada, Isaac y Yagharek regresaban
arrastrándose por las tranquilas calles del Meandro Griss, en
dirección a la escalinata de piedra rota de la línea Sur. Como
confusos vagabundos con ropas poco apropiadas al sofocante
calor, caminaban penosamente frente al horizonte de Nueva
Crobuzon, de regreso a su desmoronado escondite junto a las
vías. Esperaron a que pasara el tumulto aullante de un tren,
que soplaba enérgicamente por su humeante chimenea, y
entonces avanzaron a través de los biombos de aire
trepidante que ascendía desde los ardientes raíles de hierro.
Era mediodía y el aire se enroscaba a su alrededor como
una cataplasma caliente.
Isaac dejó en el suelo su lado del saco y tiró de la
desvencijada puerta. Desde el interior, Derkhan la abrió de
un empujón. Se deslizó por la abertura hasta encontrarse
frente a él y la cerró a medias tras de sí. Isaac se asomó sobre
ella y pudo ver que alguien permanecía en una esquina, con
aire incómodo.
—He encontrado a alguien, Isaac —susurró Derkhan. Su
voz estaba tensa. Tenía los ojos inyectados en sangre y casi
empañados de lágrimas sobre el mugriento rostro. Señaló un
instante al interior de la habitación—. Hemos estado
esperándoos.
Isaac se encontraría con el Consejo; Yagharek podía
inspirar asombro y confusión, pero no confianza, en aquellos
a quienes se aproximara; Pengefinchess no estaba dispuesta
a ir; varias horas atrás, Derkhan había sido obligada a
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