Page 895 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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Después de un rato volvió a entrar en la habitación,
sacudiendo la cabeza—. Tienes razón, Derkhan —dijo—.
Puede que... encontremos algo... puede que podamos salir de
aquí.
Yagharek, caminando en silencio, salió de la pequeña
habitación a un corredor vagamente iluminado. Miró de un
lado a otro, con cautela.
La pared de su izquierda estaba inclinada y daba al tejado.
A su derecha, el estrecho pasillo estaba interrumpido por dos
puertas antes de describir una curva a la derecha y
desaparecer en las sombras.
Yagharek seguía agachado. Hizo un gesto lento hacia su
espalda, sin mirar, y Derkhan e Isaac emergieron lentamente.
Llevaban sus armas cargadas con la última pólvora que les
quedaba, húmeda y poco fiable, y apuntaban vagamente con
ellas a la oscuridad.
Esperaron mientras Yagharek avanzaba con lentitud, y
luego lo siguieron con pasos titubeantes y pugnaces.
Yagharek se detuvo junto a la primera puerta y apoyó su
emplumada cabeza contra ella. Esperó un momento y luego
la empujó para abrirla, lenta, muy lentamente. Derkhan e
Isaac se asomaron sobre él y vieron un almacén a oscuras.
— ¿Hay algo que podamos utilizar? —siseó Isaac, pero
las estanterías no contenían más que botellas vacías y
polvorientas, escobas viejas medio podridas.
Al llegar a la segunda puerta, Yagharek repitió la
operación. Indicó a Isaac y a Derkhan que permanecieran
inmóviles y escuchó con atención a través de la delgada
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