Page 311 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
—No eres ninguna carga, padre —dijo la madre.
—Dejadme con el chico.
—Ni siquiera puedes andar. Bingwen no puede
llevarte en brazos.
El abuelo se incorporó, gimiendo, pero esta vez
consiguió ponerse en pie.
—No necesito que me lleven en brazos. Iremos
detrás de vosotros. Vamos. Antes de que alguien
saquee nuestra casa y se lleve la poca comida que
tenemos.
Los padres de Bingwen intercambiaron una
mirada nerviosa.
—¿Qué? —dijo el abuelo—. ¿Pensáis que esa gente
de pronto se volverá civilizada cuando lleguen a casa?
Están agitados como avispas. Si temen que nos espera
la guerra, solo pensarán en sí mismos y arrasarán con
todo lo que encuentren.
El padre miró hacia la multitud que se dispersaba.
La madre se cubrió la boca con una mano, temerosa.
Bingwen casi se lo dijo entonces: No os preocupéis.
Tengo víveres. Sé que me dijisteis que no lo hiciera,
pero enterré unas cuantas herramientas y latas y sacos
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