Page 316 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
Hicieron tiras largas para vendar el pecho del
abuelo y las anudaron lejos de la herida.
—Más apretado —les decía el abuelo, hasta que
estuvo tan tenso que Bingwen temió que no pudiera
respirar. Pero solo entonces la cara del viejo se relajó—
. Bien. Sí, bien —dijo. Se le veía cansado y se apoyaba
en el bambú—. Bajemos la escalera.
Los cuatro bajaron al paso del abuelo, despacio,
escalón a escalón. La mano libre del abuelo se apoyaba
en el hombro de Bingwen.
—Vosotros dos, corred a casa —ordenó, haciendo
un gesto con la cabeza a Hopper y Meilin—. No os
quedéis aquí. Vuestras familias estarán preocupadas.
—Nos quedamos contigo —dijo Meilin—. Si te
caes por la escalera, Bingwen no podrá llevarte a casa.
El abuelo se apoyó en el bastón y soltó una risita,
lo cual le provocó una nueva oleada de dolor que casi
lo dobló por la mitad.
—No me hagas reír, niña. O me caeré.
Bingwen agarró el cinturón del anciano para
sujetarlo mejor, y él asintió agradecido. Luego tomó
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