Page 377 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
P. 377

¡Y entonces naciste tú! Cómo me alegré cuando al mirarte


             la cara vi rasgos de mi madre, de mi padre y de mí misma…

             Yo  había  perdido  a  toda  mi  familia,  a  todo  Sigulu,  había

             perdido todo lo que conocía y amaba. Pero ahí estabas tú, y tu


             rostro era la prueba de que todo eso era real, de que no me lo

             había inventado.







                    Ya  tenía  a  alguien  con  quien  hablar.  Te  enseñaría  mi

             idioma y los dos juntos podríamos reconstruir una pequeña

             parte de todo lo que había amado y perdido. Cuando me dijiste


             tus primeras palabras, en chino y con el mismo acento de mi

             madre y mío, lloré durante horas. Cuando te hice tus primeros

             animales  zhezhi  y  te  echaste  a  reír,  sentí  que  todas  las

             tribulaciones del mundo habían desaparecido.




                    Creciste un poco más, e incluso empezaste a poder echar

             una mano cuando tu padre y yo hablábamos entre nosotros.

             Por fin me sentía en casa y tenía una buena vida. Aunque me

             hubiera  gustado  tener  a  mis  padres  conmigo  para  haber


             podido  cocinar  para  ellos  y  proporcionarles  también  una

             buena vida. Pero hacía tiempo que mis padres ya no estaban

             en este mundo. ¿Sabes cuál es el sentimiento más triste según

             los chinos? Cuando por fin un hijo siente el deseo de cuidar


             de sus padres, y entonces se da cuenta de que hace ya mucho

             que no están con él.


                                                                                                        377
   372   373   374   375   376   377   378   379   380   381   382