como perros con ovejas.
Si algún maní atado
caminaba demasiado despacio,
lo golpeaban o lo despachaban allí mismo.
Mugen,
reses tan atadas entre ellas con cuerdas,
como un collar de perlas.
Y los niños, encantados con esa sarta de tonterías,
aprendieron las canciones al vuelo.
738