Page 376 - La Constelación Del Perro - Peter Heller
P. 376
encontraban al final del pequeño manual.
Distancias de despegue y de carrera de frenado.
Con mucho cuidado —siempre trataba el manual
de vuelo como si fuera una reliquia de valor
incalculable— pasé a la página titulada «Datos de
despegue». Seguí con el dedo la fila de la altura
del aeródromo hasta llegar a dos mil trescientos
metros y bajé por las columnas de temperatura
del aire en centígrados. La distancia de despegue
sin carga, para evitar un obstáculo de quince
metros a cero grados sin viento en contra, era de
doscientos noventa metros. ¿Ves? A mí no me
eches la culpa. El aire se va haciendo menos
denso cuanto más se calienta. Luego hice una
cosa que no hago nunca, que no hacía desde el
examen de piloto privado: saqué la hoja de peso
y balance que guardaba en un bolsillo del
mamparo, a la altura de mi rodilla. Cada avión
tiene la suya específica. Pesos e inercias. Cogí
una hoja en blanco y eché números. Senté al
Abuelo delante, con un peso de ochenta kilos, y a
Cima detrás, con cincuenta y cinco kilos y una
bolsa de provisiones de diez. Veinte litros de
agua, veinte kilos. Nada de ovejas. Ya no había
que contar los bidones de gasolina porque había
echado el combustible en los depósitos. Calculé
376

