Page 129 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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su compilador de materia fabrique muchos de ellos, y
los envía sobre las aguas al Enclave de Nueva Atlantis
para espiar a los vickys e incluso causarles daño. En‐
tonces algún vicky, uno de los tipos que se encargan de
hacer respetar el protocolo, fabrica un bicho para
encontrar al otro bicho y matarlo, y entran en guerra.
Eso es lo que pasa hoy, Nell. Los bichos están luchando
con otros bichos. Ese polvo, lo llamamos tóner, es en
realidad los cuerpos muertos de esos bichos.
—¿Cuándo acabará la guerra? —preguntó Nell, pero
Harv no pudo oírla al darle otro ataque de tos.
Al final Harv se levantó y se ató una tira de Nanobar
blanco alrededor de la cara. El punto sobre la boca
empezó inmediatamente a ponérsele gris. Expulsó el
cartucho usado de su pistola de bichos y puso uno nuevo.
Tenía la forma de una pistola, pero absorbía el aire en
lugar de disparar cosas. Se cargaba con cartuchos llenos
de papel plegado como un acordeón. Cuando se activaba,
hacía un pequeño ruido de succión y chupaba aire, y con
suerte bichos, hacia el papel. Los bichos se pegaban a él.
—Tengo que irme —dijo, apretando al gatillo de la
pistola un par de veces—. Nunca se sabe lo que se puede
encontrar. —Luego se dirigió a la salida dejando marcas
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