Page 108 - Un Mundo Fuera Del Tiempo - Larry Niven
P. 108

Larry Niven                                                        Un mundo fuera del tiempo


                  El  anillo  de  fuego  era  como  un  buñuelo


               aplanado, de veinte años‐luz de circunferencia y



               un cuarto de año‐luz de espesor: cuatro o cinco


               años‐luz cúbicos de estrellas cuyo color iba del


               verde  al  blanco  azulado,  y  en  cuyo  seno  se


               producían  todos  los  grados  imaginables  de


               fusión  y  fisión.  Se  acercaba  como  el  infierno


               bajo la forma de una tremenda montaña…, y el


               Don  Juan  lo  cruzó  en  un  abanico  de  llamas,  a



               todo  impulso.  Corbell  sintió  que  el  empuje


               cesaba. Se incorporó, al tiempo que la nave caía


               por la pendiente interior, dejando atrás el anillo


               de  fuego,  convertido  ya  en  un  muro  de  color


               rojo opaco. El disco de crecimiento interior era


               drásticamente                    más           angosto,              salvajemente


               comprimido. Corbell echó una mirada hacia el


               agujero  negro,  pero  no  vio  más  que  materia


               estelar que le cegaba por el blanco violáceo del



               centro.


                  Todo  se  sucedía  con  pasmosa  velocidad.  Era


               cuestión  de  minutos,  quizá  segundos.  Pirssa


               colocaba  los  eyectores  de  posición  en  ángulos


               extraños.  En  ese  disco  interior  no  se  veían


               estrellas  ni  detalle  alguno;  era  completamente


               liso.



                  —Todo  eso  es  neutronio  —observó  Pirssa—.


               Incluso  presenta  cierta  estructura  cristalina  del

                                                            107
   103   104   105   106   107   108   109   110   111   112   113