Page 117 - Portico - Frederik Pohl
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reportaba lo suficiente para pagar los impuestos, y no
emprendía ningún otro viaje? Pero no tuve la
oportunidad de preguntárselo. Se pasó casi toda la
noche bailando con Terry Yakamora y los demás
componentes de la tripulación que iban a marcharse.
Perdí de vista a Sheri hasta que vino a mi encuentro,
después de un lentísimo fox trot, en compañía de su
pareja. Éste era muy joven, un muchacho, en realidad;
aparentaba unos diecinueve años. Su rostro me pareció
familiar: piel morena, cabello casi blanco, una barbita
que le cubría toda la mandíbula de una patilla a otra
pasando por la barbilla. No había venido desde la
Tierra conmigo. No estaba en nuestra clase. Sin
embargo, yo lo había visto en alguna parte.
Sheri nos presentó.
‐ Bob, ¿conocías a Francy Hereira?
‐ Creo que no.
‐ Es del crucero brasileño.
Entonces me acordé. Era uno de los inspectores que
habían entrado unos días antes en la nave siniestrada
para retirar los calcinados trozos de carne. Era
torpedista, a juzgar por los galones de su bocamanga.
Es frecuente que den trabajo temporal como guardias
de Pórtico a la tripulación de los cruceros, y a veces
también les dan la libertad. Él había llegado en la
rotación constante casi al mismo tiempo que nosotros.
En aquel momento pusieron una cinta de una hora de
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