Page 165 - Portico - Frederik Pohl
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pero resultaba incluso más divertido, en especial
sexualmente. Klara y yo aprendimos a hacer cosas
asombrosas con el cuerpo del otro. Tomamos un curso
de cocina (pueden hacerse grandes cosas con las
raciones estándar, si añades una selección de especias
y hierbas). Adquirimos una selección de cintas de va‐
rios idiomas, por si acaso salíamos de viaje con alguien
que no hablara el nuestro, y practicamos el italiano y el
griego. Incluso nos unimos a un grupo de astronomía.
Tenían acceso a los telescopios de Pórtico, y pasamos
muchos ratos contemplando la Tierra y Venus desde
fuera del plano de la eclíptica. Francy Hereira formaba
parte de este grupo cuando sus ocupaciones en la nave
se lo permitían. A Klara le gustaba, y a mí también, y
adquirimos la costumbre de tomar una copa en nuestra
habitación ‐ bueno, en la habitación de Klara, pero yo
pasaba mucho tiempo en ella después de las reuniones
del grupo. Francy estaba profundamente, casi
sensualmente, interesado por saber cómo era Ahí
Fuera. Sabía todo lo que hay que saber acerca de los
quasars y agujeros negros y galaxias Seyfert, para no
hablar de cosas como estrellas dobles y novas.
Solíamos especular sobre cómo sería encontrarnos en
la avanzada de la onda de una supernova. Podía
ocurrir. Se sabía que los Heechees tenían un interés
especial en observar de cerca los acontecimientos
astrofísicos. Algunos de sus viajes fueron
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