Page 375 - Portico - Frederik Pohl
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Dejé que me pusieran un vaso en una mano y un
cigarrillo de marihuana en la otra, y antes de
llevármelo a la boca conseguí preguntarle qué había
encontrado.
‐ ¡Armas, Bob! Maravillosas armas Heechee, cientos
de ellas. Sess dice que nos darán una recompensa de
cinco millones de dólares como mínimo. Además de las
regalías... en el caso de que descubran el modo de
fabricar las armas, claro.
Saqué una bocanada de humo y borré el sabor con un
trago.
‐ ¿Qué clase de armas?
‐ Son como los azadones de los túneles, sólo que
portátiles. Pueden hacer un agujero en el material que
sea. Perdimos a Sara en el aterrizaje; se le agujereó el
traje con uno de ellos. Tim y yo nos repartimos su parte,
de modo que cobramos dos millones y medio por
cabeza.
‐ Felicidades ‐ dije ‐; pensaba que lo último que
necesitaba la raza humana eran nuevas formas de
matarse unos a otros, pero... felicidades. ‐ Intentaba
adoptar un aire de superioridad moral, y lo necesitaba;
cuando me aparté de ella vi a Shicky, suspendido en el
aire, mirándome.
‐ ¿Quieres fumar? ‐ pregunté, ofreciéndole mi
cigarrillo.
Él meneó la cabeza.
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