Page 80 - Portico - Frederik Pohl
P. 80
suerte; necesita tripulantes, uno de ellos en órbita; la
mayoría de nosotros dejamos a un hombre en la nave,
parece que uno se siente más seguro así; por lo menos
alguien podría ayudar si las cosas fueran mal. Los otros
dos aterrizan en el módulo para echar una ojeada.
Claro que, si hay suerte, hay que repartirlo entre tres.
Pero si el hallazgo es importante, hay mucho para
repartir. Y si no se encuentra nada, la tercera parte es
igual que todo.
‐ Entonces, ¿no sería aún mejor una Cinco? ‐ pregunté
yo.
Klara me miró y casi guiñó un ojo; me sorprendió que
recordase que habíamos bailado juntos la noche
anterior.
‐ Tal vez sí, tal vez no. Lo que pasa con las Cinco es
que tienen una aceptación de destino casi ilimitada.
‐ Habla claro, por favor ‐ rogó Sheri.
‐ Las Cinco aceptan muchos más destinos que las de
una y tres plazas. Yo creo que es porque algunos de
esos destinos son peligrosos. La peor nave que he visto
volver fue una Cinco; agrietada, calcinada, retorcida;
nadie sabe cómo pudo regresar. Tampoco se sabe
dónde estuvo, pero he oído decir a alguien que pudo
llegar hasta la fotosfera de una estrella. La tripulación
no pudo decírnoslo; todos habían muerto.
»Claro que una Tres acorazada ‐ prosiguió, pensativa
‐ acepta casi tantos destinos como una Cinco, pero el
79

