Page 92 - Portico - Frederik Pohl
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todo  el  interior  de  la  nave.  Había  sido  literalmente

            salpicado por la cabina de control y sus restos estaban


            incrustados en las paredes. ¿Por qué? Por el calor y la

            aceleración, sin duda. Tal vez se encontraba en el borde

            de  la  parte  superior  de  un  sol  o  en  órbita  cercana


            alrededor de una estrella de neutrones. El diferencial

            en la gravedad pudo ser la causa del desastre en la nave


            y la dotación. Pero jamás lo supimos.

               Los  otros  dos  miembros  de  la  tripulación  no

            regresaron. No es que fuera fácil determinarlo, pero el


            censo de los órganos reveló una sola mandíbula, una

            pelvis, una espina dorsal... aunque en muchos trozos

            minúsculos. Quizá los otros dos estaban en el módulo.


               ‐ ¡Muévete, novato!

               Sheri me agarró del brazo y me sacó de allí. Entraron

            cinco miembros uniformados de la tripulación de los


            cruceros: la americana y el brasileño de azul, el ruso de

            beige, la venusiana de blanco y el chino de caqui. Todos


            los  rostros  eran  diferentes,  pero  las  expresiones  se

            reducían a la misma mezcla de disciplina y hastío.

               ‐ Vámonos.







                     LAS MEDIDAS DE SEGURIDAD PARA LAS

                                         NAVES DE PÓRTICO










                                                                                                           91
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