Page 153 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
P. 153
funcionan las cosas aquí. Nadie tiene por qué ser un
desconocido.
—Es como disponer de un confesionario portátil.
—Algo por el estilo.
Paul se sienta en el suelo junto a Xuexue, mirando al
robot.
—¿Sabes? —dice—, no es frecuente encontrarse con
una persona genuinamente altruista. Es admirable, de
veras.
Xuexue sonríe.
—¿No te consideras una de ellas?
—Tomé otra desviación en la senda evolutiva, hace
mucho. En algún lugar entre los dinosaurios y las
aves.
—Nunca es demasiado tarde —dice ella—. Y menos
aquí.
—¿A qué te refieres con eso?
—Ésta es la Oubliette. El santuario del olvido. Aquí
puedes conocer a un tirano de la Corona o a un líder
de la Revolución y no saberlo nunca. O sentarte junto
a alguien peor, como yo. —Suspira.
Él la mira, con los ojos muy abiertos. Xuexue pela su
gevulot como una cebolla y le ofrece un recuerdo.
153

