Page 326 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
P. 326
me cuido de concederle una impresión permanente
de mi apariencia.
—Raoul d’Andrezy, para servirla. —Raymonde se
refiere a mi identidad encubierta, un emigrado de
Ceres. El gevulot de la señora del reloj de arena me
informa de que se trata de Sofia dell’Angelo,
profesora en la Academia de Música y Arte
Dramático.
—Ah, ya se nos ocurrirá algo —dice Sofía—. Pero
bueno, ¿qué ha sido del pobre Anthony? Me
encantaba su pelo.
Raymonde se sonroja ligeramente, pero no responde.
Sofía me guiña un ojo.
—Ándate con cuidado, jovencito. Te robará el
corazón y no volverás a verlo en tu vida.
—Chis, que lo vas a espantar. Me costó mucho
atraparlo —dice Raymonde—. ¿Nuestro anfitrión
todavía no ha dado señales de vida?
—No —responde Sofía, cariacontecida y con una
sombra de rubor en las lustrosas mejillas—, me temo
que no. Llevo casi una hora intentando encontrarlo.
Debería conocer la existencia de tu nueva obra, estoy
convencida, pero parece que esta noche sólo va a
codearse con un estrecho círculo de amistades.
326

