Page 335 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
P. 335

A  continuación  comprueba  la  hora:  faltan  sesenta


           minutos para que a Unruh se le agote el Tiempo.



           En  ese  momento  se  da  cuenta  de  que  el  anillo  de


           entrelazamiento  ha  desaparecido  de  su  cadena.  El


           corazón le da un vuelco. Teleparpadea su encuentro


           con  el  hombre  de  las  gafas  azules  y  ve  cómo  el


           desconocido  lo  roba  con  un  movimiento  casi


           imperceptible, separando el Reloj de la leontina antes


           de  devolverlo  a  su  sitio  y  sustrayendo  el  anillo  en


           cuestión  de  segundos,  sin  dejar  de  conversar  con


           Isidore en ningún momento, enmascarando todo lo


           que puede enmascararse con gevulot.



           Isidore respira hondo. Su mente surca las ágoras de la


           fiesta a gran velocidad, enviando la comemoria del


           hombre a Odette y a los guardias Aletargados. Pero


           no  hay  ni  rastro  de  él;  o  bien  se  ha  ido  o  bien  lo


           enmascara su gevulot. Empieza a caminar con paso


           desesperado, intentando localizar todos los borrones


           de gevulot que pudieran estar ocultando al huésped


           indeseado cuyo nombre no puede ser otro que Jean le


           Flambeur.  Pero  es  como  si  el  hombre  se  hubiera


           esfumado. ¿Por qué se acercó a hablar conmigo? ¿Para


           provocarme? O… Lo asalta otra vez el extraño dolor de


           cabeza,             acompañado                     de        una          desconcertante


           sensación de déjà vu, rostros intermitentes, como si se


           encontrara en dos sitios a la vez.









                                                                                                            335
   330   331   332   333   334   335   336   337   338   339   340