Page 367 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
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—¡Luego! Déjalo para más tarde. Ahora estamos
ocupados emborrachándonos.
Mieli me observa con expresión extraña. De nuevo,
desearía ser capaz de interpretarla, pero el enlace
biotópico es de un solo sentido. Para mi sorpresa, sin
embargo, acepta la copa.
—¿Es así para ti todas las veces? —pregunta.
—Cariño, espera hasta que pasemos meses planeando
la infiltración en un cerebro de la guberniya. Esto no es
nada. Chispitas. Ésos son los verdaderos fuegos
artificiales. Pero ahora soy un pobre sediento en el
desierto. Esto está rico. —Entrechoco mi copa con la
suya—. Por el crimen.
El entusiasmo del ladrón es contagioso. Mieli se
descubre emborrachándose sin tapujos. No es la
primera vez que lleva a cabo una operación que
requiriera tantos preparativos y planificación —sacar
al ladrón de la Prisión, entre otras—, pero nunca ha
experimentado un júbilo ilícito como el que irradia
del ladrón. Además, representó bien su papel, como
un hermano de koto, sin la menor sombra de rebeldía,
una persona completamente distinta, en su elemento.
—Sigo sin entenderlo —dice, reclinándose en el diván
y dejándose envolver por su abrazo esponjoso—.
¿Qué tiene de divertido?
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