Page 368 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
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—Es un juego. ¿En Oort nunca jugabais a nada?
—Echamos carreras. Y celebramos competiciones de
artesanía y música väki. —Lo echa de menos, de
pronto—. Antes me gustaban las manualidades, crear
cosas a partir del coral. Visualizas algo. Encuentras las
palabras que lo componen. Y las cantas en väki; crece
y se materializa. Y al final tienes algo que es
verdaderamente tuyo, una novedad para el mundo.
—Aparta la mirada—. Así creé a Perhonen. Hace ya
mucho tiempo.
—Verás —dice el ladrón—, para mí, robar es
exactamente lo mismo. —Adopta una expresión seria
de repente—. ¿Qué haces aquí? ¿Por qué no vuelves a
tu hogar y sigues creando cosas?
—Hago lo que tengo que hacer, eso es todo. Es lo que
siempre he hecho. —Pero Mieli no quiere que las
tinieblas empañen este momento.
—Bueno, pues esta noche no —dice el ladrón—. Esta
noche haremos lo que queramos. Vamos a pasárnoslo
bien. ¿Qué te apetece?
—Cantar —dice Mieli—. Me gustaría cantar.
—Conozco el lugar indicado.
La Panza: calles y callejuelas subterráneas que
discurren entre las torres invertidas. Las luces de los
Aletargados son cabezas de alfiler a nuestros pies; los
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