Page 497 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
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—A la Tierra —digo—. ¿Podrías pedirle a Perhonen
que se tome su tiempo? Me gustaría disfrutar del
paisaje.
Para mi sorpresa, no tiene nada que objetar. Perhonen
se eleva lentamente y vira sobre la Ciudad Errante,
sobre la arteria de la Avenida Persistente, la gran
mancha verde del parque de la Tortuga, los castillos
de papiroflexia del Distrito de Polvo. La ciudad
muestra ahora otra cara, pero le dedico una sonrisa a
pesar de todo. Me ignora y sigue avanzando.
Nos encontramos a medio camino de la Estrada
cuando me doy cuenta de que el detective me ha
birlado el Reloj.
Interludio
El cazador
ES primavera, y el Ingeniero de Almas está contento.
El escenario virtual de su guberniya es un jardín
mecánico, colorido e inmenso. Las semillas que
plantó durante el largo invierno de Dyson, cuando la
guberniya se ralentizó para desprenderse del exceso de
calor, han florecido, y la diversidad lo invade todo.
Sus gógoles revolotean a su alrededor como una
bandada de aves pintadas de blanco mientras sondea
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