Page 144 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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calentando, enfriando y oxigenando los
hormigueros. Las hormigas también usan el
fuego para despejar los terrenos, y como arma.
El mundo de Portia, la geología subyacente que
existía antes de la terraformación, es rico en
depósitos superficiales de metales, y las
hormigas excavan profundamente para construir
sus hormigueros. En esta colonia, siglos de
combustión han conducido a la producción de
carbón, y la fundición de metales ocasional y
casual se ha sistematizado para forjar
herramientas. El relojero ciego ha estado muy
ocupado.
Entrar en el propio montículo es más de lo que
Portia se atreve a hacer, y siente la tentación de
marcharse con toda la información que ha
reunido. Pero la curiosidad le hace seguir
adelante. En lo alto del montículo, bajo el palio de
humo, hay una torre que brilla al sol tanto que
atrae la mirada. Como todas las de su especie,
Portia se siente atraída por todo lo nuevo. Este
faro reflectante está en el punto más alto del
montículo, y Portia quiere saber qué es.
Portia localiza un punto en la plantación más
cercana al montículo desde donde su banda de
infiltradas puede observar y reflexiona sobre los
caminos que toman las hileras de hormigas
obreras. Dentro del cerebro que abulta la parte
inferior de su cuerpo, ha entrado en una forma de
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