Page 145 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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pensamiento que su diminuta antepasada podría
reconocer: está construyendo un mapa interno
del mundo, y luego deconstruyéndolo para
encontrar el mejor camino hacia dondequiera que
necesite ir a continuación.
Iré sola, indica a Bianca. Si no vuelvo, regresad a casa
e informad de esto.
Bianca asiente.
Portia desciende con un hilo del árbol que le
sirvió de atalaya y comienza su camino,
siguiendo el itinerario que planeó con tanto
cuidado. Las hormigas usan senderos
particulares que su ajetreo constante ha
convertido en carreteras lisas y suaves que
representan las rutas más eficientes. Portia traza
un camino delicado y cauteloso entre estas
arterias. Se mueve a sacudidas, deteniéndose,
temblando, y luego sigue adelante, evaluando la
leve brisa y dejando que su avance siga estos
patrones, como si ella misma no fuera más que
algún tipo de detrito extra grande llevado por el
viento. Las vibraciones de su movimiento se
pierden en la entropía del mundo en general. Con
su olor camuflado, puede pasar junto a las
hormigas casi ciegas como si fuera invisible.
Su camino se vuelve más complicado y más
peligroso según se acerca al montículo. Su
cuidadoso plan es corregido constantemente, y
está a punto de ser descubierta varias veces. En
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