Page 171 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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—Eh,  señor…  —comenzó  Holsten,  con  tanta


              calma como pudo reunir—. Probablemente sepa


              que  soy  Holsten  Mason,  clasicista.  No  estoy

              seguro de que realmente me buscase a mí, o si


              simplemente  ha  echado  mano  de  cualquiera


              para… para tener un rehén, o… En realidad, no


              sé lo que está pasando aquí. Si hay alguna cosa…

              alguna forma de que yo…



              —¿De que salgas de esta con el pellejo intacto? —


              interrumpió Scoles.



              —Bueno, sí…



              —No  depende  de  mí  —replicó  el  otro

              desdeñosamente, y pareció a punto de volverse,


              pero  entonces  se  lo  pensó  y  miró  otra  vez  a


              Holsten con nuevos ojos—. Claro, la última vez

              que estuviste despierto, las cosas era diferentes.


              Pero créeme, sabes cosas, cosas muy valiosas. Y


              me doy cuenta de que no tienes la culpa, viejo,


              pero hay vidas en juego, cientos de vidas. Estás

              metido en esto, te guste o no.



              No  me  gusta,  decidió  seriamente  Holsten,  pero


              ¿qué podía decir?


              —Llama a la sala de Comunicaciones —ordenó


              Scoles, y la mujer se abrió paso hasta una de las


              consolas,  prácticamente  sentándose  sobre  el


              hombro de Holsten para enviar las instrucciones.


              Al cabo de un largo momento, la cara ceñuda de


              Guyen  apareció  en  la  pantalla  de  la  pared,






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