Page 766 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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tiempo, pero suficiente para detenerlos y hacer
que los que los siguen choquen contra ellos.
Disponen de armas, no solo los proyectiles
letalmente veloces de sus camaradas del exterior,
sino también una especie de vibración
concentrada que recorre cada fibra del cuerpo de
Portia como un grito enloquecido,
conmocionando a todas las arañas y causando al
instante la muerte de una de ellas.
Entonces las arañas comienzan a disparar a su
vez. Las armas que cuelgan bajo su cuerpo son
mucho más lentas que las balas, y están más cerca
de las antiguas hondas usadas por las
antepasadas de Portia. Su munición consiste en
dardos de cristal con tres puntas, diseñados para
girar en el aire. Aquí, en presencia de gravedad,
su alcance es relativamente corto, pero el interior
de la Gilgamesh no da muchas oportunidades
para practicar el tiro a larga distancia, en todo
caso. Portia y sus camaradas son, como mínimo,
extremadamente buenas tiradoras, excelentes
juzgando distancias y movimientos relativos.
Algunos de los gigantes portan armaduras como
los del exterior; la mayoría no.
Cuando los dardos impactan en el cuerpo, se
rompen, sus puntas se desprenden y su
contenido penetra en los sistemas circulatorios
curiosamente elaborados que poseen los
gigantes, para ser transportado por todo el
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