Page 105 - El hombre ilustrado - Ray Bradbury
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—No. —La voz de Martin era muy débil. Se cubrió


           los ojos—. No. No lo creo.



           —No  quiere  creerlo  —continuó  el  capitán—.


           Reconózcalo, vamos. Reconózcalo. Burton no haría

           otra  cosa.  No  suene  despierto,  Martin.  Abra  los


           ojos. Es de día. Este es un mundo real, y nosotros


           somos gente real, gente sucia… Burton el más sucio


           de todos.



           Martin se dio vuelta.


           —Bueno, bueno, Martín —le dijo Hart, golpeándole


           mecánicamente  la  espalda—.  Comprendo.  Un


           golpe  para  usted.  Comprendo.  Una  verdadera


           vergüenza,  y  todo  lo  demás.  Este  Burton  es  un

           canalla. No pierda la cabeza, Martin. Deje el asunto


           en mis manos.



           Martin se alejó lentamente hacia el cohete.



           El  capitán  lo  siguió  con  la  mirada.  Suspiró  y  se


           volvió  hacia  la  mujer  a  quien  había  estado

           interrogando.



           —Bueno. Cuénteme algo más de este hombre. ¿Qué


           decía usted, señora?



           Los oficiales de la nave cenaron en unas mesitas de


           juego, en medio del campo. El capitán recitaba sus

           informes  ante  un  Martin  de  ojos  enrojecidos,


           meditabundo y silencioso.



           —He  examinado  a  tres  docenas  de  personas,  y


           todas me repitieron la misma cantinela — decía el





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