Page 779 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Nell estaba razonablemente segura de que la
seguían, con sutileza, al menos tres jóvenes que
se habían fijado en ella durante su paso frente a
la costa, y que esperaban a ver si realmente tenía
un sitio adonde ir o estaba fingiendo. Ya se había
abierto paso de un lado de la costa al otro,
pretendiendo ser una turista que simplemente
quería ver el Bund al otro lado del río. Ahora
volvía al corazón de la parte baja de Pudong,
donde era mejor que tuviese aspecto de estar
haciendo algo.
Al pasar al lado de uno de los rascacielos —un
edificio de la República Costera, no un
asentamiento bárbaro— reconoció el logo
mediaglífico de uno de los carteles que había
visto al entrar en la ciudad.
Nell podía al menos rellenar una petición sin
comprometerse. Eso le permitiría matar una
hora en un ambiente relativamente seguro y
limpio. Lo importante, como Dojo le había
enseñado hacía tiempo en otro contexto, era no
detenerse; sin movimiento no podía hacer nada.
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