Page 961 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Había un cartel de McDonaldʹs caído a lo
ancho de la autopista como una gigantesca
barrera; algo había quemado el pilar que lo sos‐
tenía en el aire. Frente a él había un par de
jóvenes fumando cigarrillos y, comprendió
Hackworth, esperándole. Al acercarse, ellos
apagaron los cigarrillos, se adelantaron y se
inclinaron. Hackworth saludó con el bombín.
Uno de ellos agarró las riendas de Secuestrador,
lo que era un gesto puramente ceremonial en el
caso de un caballo robot, y el otro invitó a
Hackworth a desmontar. Los dos hombres
vestían pesados pero flexibles monos con cables
y tubos que recorrían la tela: la capa interna de
un traje de batalla. Podían convertirse en
hoplitas listos para el combate colocándose los
pesados trozos externos, que presumiblemente
guardaban en algún sitio a mano. Las bandas
escarlata en la cabeza les identificaban como
Puños. Hackworth era uno de los pocos
miembros de las Tribus Exteriores que se había
encontrado en presencia de un Puño que no
corría hacia él agitando un arma y gritando
«¡Matar! ¡Matar!» y encontró interesante verlos
de un humor más indulgente. Eran dignos,
formales y controlados, como soldados, sin
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