Page 367 - El Jardin De Las Delicias - Ian Watson
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—¡Pero  no  podemos  aplicarla  a  otras  animaciones

               heurísticas extraterrestres!

                      —Porque todavía no la dominamos. La alquimia es


               una estrategia del entendimiento. Los símbolos que utili‐

               za  para  ello  son  bastante  peculiares,  todos  estamos  de

               acuerdo en ello. (Aunque, sin duda, no para ellos, puesto


               que  tales  símbolos  derivan  de  sus  propios  procesos  in‐

               conscientes.) Son tan extraños esos seres. Sin embargo,

               creo  que  se  reconocerían  a  sí  mismos.  Afirmo  que  los


               hemos simulado auténticamente y voto por la continua‐

               ción. Es nuestro deber.


                      —¿Para con nosotros mismos, supongo?

                      —El deber, bellastrellas, es la derrota de la angustia.

               No caigamos nunca en el error de creer que las formas de


               vida ajenas surgen y comunican sus conocimientos me‐

               ramente  para  divertirnos.  Ya  hemos  dedicado  muchos


               eones a la mera diversión. Durante el presente eón, sea‐

               mos serios. Puede que descubramos algo que lo justifi‐

               que. Repito que esa proyección ha logrado la autonomía.


               Ha desarrollado objetivos reales. Si los alcanza, elemen‐

               tales, es posible que nos sorprenda incluso a nosotros...

               ¡Casi tanto como nos sorprende nuestra propia existen‐


               cia, para empezar!

                      —Pero, ¿cómo puede ser que una simulación defec‐

               tuosa, una ficción, alcance objetivos mayores que noso‐


               tros mismos? Puesto que es imperfecta de raíz, y noso‐

               tros, por otra parte, somos perfectos. ¡Somos el punto

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