Page 441 - Sumerki - Dmitry Glukhovsky
P. 441
D Dm mi it tr ry y G Gl lu uk kh ho ov vs sk ky y S Su um me er rk ki i ( (C Cr re ep pú ús sc cu ul lo o) )
a carne putrefacta se ensañaba con ellos, los hacía caer a
los charcos y los propulsaba de nuevo hacia las alturas.
El preludio había terminado.
¡Idiota! ¡Fracasado! ¡Cómo había podido entregarle
el diario a ese canalla cínico y descreído! Le había
vendido el alma al defensor del orden por un precio
insignificante, y luego, como de costumbre, había
escondido la cabeza en la arena. Había caído en el viejo
truco de los policías, había creído en vanas palabras de
misericordia. ¿Qué diría cuando llegase con las manos
vacías a la agencia, sin la traducción, sin el original
siquiera, como un Judas sudoroso, menesteroso,
arrepentido?
¡Si por lo menos Nabatchikov no se me
adelantaba...! ¡Si lograba llegar al elegante edificio
donde se hallaban las oficinas de Akab Tsin antes de
que la policía pudiera sellarlo! Pero en un día como ése
los agentes debían de tener otras preocupaciones
mucho más urgentes que los traductores sectarios. No
se veían por ninguna parte indicios de que anduviese
por allí una unidad especial. La puerta de entrada se
abría y cerraba solícitamente, había personas que
entraban a toda prisa en el edificio y que volvían a salir.
Su bulliciosa actividad no se había detenido por el
terremoto.
Página 441

